Si nos gusta la comunicación creativa, muchas veces nos hemos preguntado cual ha sido la razón por la que han aceptado el lanzamiento de una campaña en particular. En términos pocos coloquiales, y siendo más directos nos preguntamos: “¿Cómo hicieron para venderle al cliente esa mierda?”. Y lo peor de todo “¿Cómo pudo el cliente comprar eso?”. Y aquí podríamos discutir que las apreciaciones son subjetivas. Que según una investigación realizada sobre una muestra representativa del target apuntado, se ha descubierto que si la chica mira a cámara, le da un no se que al spot. Y si la chica mira a cámara, tal vez nos haga recordar alguna que otra sucia película, pero nunca la marca que respalda al producto. Lo que en realidad sucede, es que o bien el cliente quería hacer famosa a su sobrina mientras lame el helado, o bien que él estaba convencidísimo de que esa idea funcionaría, “por algo tengo esta empresa durante años, joder”. Y de esa manera, apartamos experiencia, libros y años de análisis, pensando que de algo tenemos que comer, y que si él lo quiere así…”nena por favor, no podemos hacerte un primer plano durante todo el spot. !ya se que tu tío es el que paga!, pero entiende que si el producto no se puede ver…
Claro está, que este burdo ejemplo suele suceder poco. Pero tal vez sea una hipérbole de la cotidianeidad publicitaria. Otros pueden ser los casos. Aunque sabemos por dentro, que hay mucha verdad en esto.
El fin único de esta parte del blog, es mostrarte y premiar, desde nuestro total papel de juniors de la creatividad, aquellas empresas y agencias a las que les importó un carajo el convencionalismo impartido por los grandes corsarios piratas de la comunicación, esos que ocultan el parche, defendiendo a la corona.
Reciban pues de parte nuestra, el total agradecimiento por dejarnos pensar, soñar, creer, que se pueden dar a conocer ideas geniales apoyadas en conceptos claros. Que se pueden presentar cosas diferentes y que existen clientes que aceptan la evolución comunicativa. También dar gracias a esos clientes que aceptan que los consumidores van variando sus costumbres, sus formas de hablar, y que si bien son generaciones diferentes a ellos, tienen la predisposición de escuchar.
Escuchar: suena bien.
gracias 1
país: Argentina – cliente: Sedal – Spot: Cita
país: Argentina – cliente: Sedal – Spot: lolita
país: Argentina – cliente: Sedal – Spot: Placerd
país: Argentina – cliente: Sedal – Spot: Suegra
país: Argentina – cliente: Ford – Spot: Gallo
país: Argentina – cliente: Sprite – Spot: Lo de afuera puede cambiar
país: Argentina – cliente: Sprite – Spot: Las cosas como son
país: Argentina – cliente: Sprite – Spot: ¿sos un amigo de fierro?
país: Argentina – cliente: Sprite – Spot: ¿sos un amigo de fierro?
país: Argentina – cliente: Sprite – Spot: ¿sos un amigo de fierro?
país: Argentina – cliente: Sprite – Spot: ¿sos un amigo de fierro?
Buena y mala creatividad posmoderna
Como he dicho en el apartado de “no lo hagan en sus casas” no toda la creatividad posmoderna es facilona y éticamente reprobable. La diferencia entre una buena y una mala creatividad posmoderna es la manera de ligar el mito con la marca… así de simple. Podemos diferenciar tres casos:
Cuando el creativo de turno descubre unas imagenes, una poesía o cualquier cosa que le entusiasme porque desprende ese algo… esa magia que tiene Bruce Lee diciendo Be water my friend. Entonces el creativo procederá por todos los medios a intentar crear el anuncio de su marca x sin entender que si no se hace realmente bien poco tiene que ver con creatividad y sí mucho con copia.
El segundo caso es cuando se piensa la creatividad desde el brainstorming y entonces alguien dice: “quizás podríamos relazionar esto con aquello…sí, va al dedillo” . Y sin embargo aún asi el resultado podría parecernos poco creativo.
El tercer caso es el bueno. Llegamos a la gran idea de copiar algo… pero entonces… decidimos darle un giro, una vuelta más de rosca… reinterpretarlo no desde la marca sino desde el ingenio. Es ahí donde conseguimos pequeñas obras de arte.
Aquí les adjunto un link a un excelente anuncio de Volskwaguen. Como curiosidad -y ahora que por lo visto la liquid dance machine ha llegado a nuestro país- decir que participaron 6 bailarines diferentes. Que lo disfruten.
Sedal demuestra como cliente, que la creatividad puede ser aplicada en un spot, sin necesidad de recaer en viejos conceptos de ver cabellos al viento y una imagen sensual coqueteando con la cámara. felicitaciones.